SIMPATÍA POR EL DIABLO
Reconozco que siento una simpatía cada vez mayor por Luis Bárcenas, y su esposa. Desde aquí mi apoyo, mis mejores deseos y un consejo: “que tire de la manta”; que aporte todas las pruebas que incriminen a los beneficiados de la caja B, sean quienes sean. Que no se fie del antiguo, ni del “nuevo PP”; que tire con bala.
BÁRCENAS NO ERA EL CACO BONIFACIO
A Luis Bárcenas le colocaron como tesorero del partido, pero también para gestionar una red de recaudación de donativos y comisiones a favor del PP que engordara una caja B opaca al fisco. Bárcenas intermediaría sobre cargos del partido en las administraciones para conseguir la adjudicación de contratos públicos a determinadas empresas a cambio de suculentas comisiones.
No salía con una recortada a realizar atracos, ni siquiera se colaba por las ventanas con un saco y un antifaz como el caco Bonifacio. La cosa debía funcionar así más o menos:
- Se le dice a un concejal o consejero del partido que medie en la concesión de una obra o un contrato de un ayuntamiento o de una comunidad autónoma a favor de una empresa concreta.
- El cargo público contacta con la mesa de contratación compuesta por funcionarios, peritos municipales… y hasta por concejales de la oposición, y se le adjudica la obra o el contrato a esa empresa.
- La empresa beneficiada ingresa la comisión en la cuenta de otra empresa fantasma creada al efecto (Ejemplo: Centro de Estudios…Ultratecnológicos S.L.) que a cambio le elabora una factura falsa por trabajos inexistentes.
- Desde esa empresa pantalla, transparente y al día con el fisco, que en realidad se comporta como una caja de recaudación y blanqueo de comisiones, se hace el reparto, esta vez sí en forma de sobres o dinero en mano, al cargo público y funcionarios corruptos. El resto de la pasta se queda en manos del titular de esa empresa que lleva de esa forma el control del dinero.
- De aquí en adelante nos lo imaginamos: una para mí, otra para pagar sobresueldos a los altos cargos, otra para imprevistos, otra crear un fondo para el partido…
POCOS RESISTIRÍAN
Serían pocos, poquísimos, entre los que reconozco que yo nunca me incluiría, los que se resistieran a meter mano en una caja que era opaca a hacienda y a los propios dirigentes del partido y creadores de la red, los cuales con cobrar su sobresueldo o recibir su sobre se quedaban más que conformes. Nadie del partido le pediría cuentas, ni Rajoy, ni Arenas, ni Mato, ni Cospedal, ni Trillo…; se limitarían a recibir sus complementos y a “no saber nada”. Bárcenas lo debió de tener claro: “qué coño, quien roba a un ladrón tiene cien años de perdón”.
TODOS CONTRA BÁRCENAS
Una vez descubierta la trama será exclusivamente Bárcenas quien deberá responsabilizarse, ya que nadie salió, ni saldrá, en su auxilio. Todos los beneficiados de la caja B se limitarán a borrar los rastros que les impliquen personalmente o como grupo. Incluso desde el ministerio del Interior y/o desde el CNI se montó una operación para destruir pruebas; es un “todos contra Bárcenas”.
El ex tesorero debe tener claro que gobierne quien gobierne, sea el PP, sea el PSOE, él ya tiene su sentencia redactada: “único culpable”, y el caso pasará a la historia como el “caso Bárcenas”, lo mismo que hubo un “caso Naseiro”, un caso Juan Guerra, un caso Filesa…
COMO A VICENTE NAVARRO
Otro caso similar al de Bárcenas fue el del general médico Vicente Navarro, al que el entonces ministro de Defensa Federico Trillo le pidió que junto con el general del aire José Antonio Beltrán aceleraran la repatriación de las víctimas del accidente aéreo del Ya-42 en Turquía.

Descubierta la falsa identidad de 30 de las víctimas fue condenado a prisión junto a otros dos médicos militares.
El general Beltrán se lo debió dejar claro al instructor: “si queréis la verdad, os la puedo dar”…, y le desimputaron. Por su parte Navarro no tiró de la manta y así le fue, a él y a los dos médicos que arrastró en la condena. Nadie, absolutamente nadie, ha movido un dedo por él, ni entonces, ni a día de hoy. Es el “innombrable” en Sanidad Militar.
INDEMNIZACIONES EN EL CASO YAK-42
En El País, el día del «visto para sentencia» del juicio contra los médicos militares, pudimos leer del abogado de una de las aseguradoras que firmó una póliza con Defensa: «La tarea de identificación y repatriación no causa el daño a los familiares, sino la entrega de los cadáveres. Esa entrega no entra dentro del ámbito de responsabilidad de los tres acusados».
El juez Gómez Bermúdez cavó una zanja en este tema y eximió a las aseguradoras del pago de indemnizaciones a las familias demandantes. Lo que había dicho aquel abogado es que el daño a los familiares lo provocaba la entrega de los cadáveres, que no correspondìa a los médicos, sino al fiscal Burhan Cobanoglu en Turquía, y al juez de Torrejón de Ardoz en España.
La condena de la Audiencia Nacional incluía una indemnización de 10.000 € a los herederos de los treinta militares falsamente identificados por el daño moral derivado de la prolongación del duelo complicado. El general Navarro era quien debiera satisfacer el total, los 300.000 euros (50 millones de pesetas), siendo los otros médicos condenados como responsables civiles subsidiarios.
¿QUIÉN PAGÓ LOS 300.000 EUROS?
¿Quién pagó finalmente los 300.000 euros? Pues ni los médicos, ni el Estado; fue la Real Hermandad de Veteranos de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil, que abrió una cuenta bancaria y realizó una colecta para ayudar a los médicos condenados.
Cuesta creer que entre los militares se recaudara una cantidad tan abultada para ayudar a los condenados por “falsear la identidad” de sus compañeros. Yo no me lo trago. Lo que creo es que la mayoría de los contribuyentes en la colecta no aportaron más allá de una cantidad menuda, y que el magro de los 300.000 euros tuviera una única procedencia.
OTRA VEZ, ¿QUIÉN PAGÓ LOS 300.000 EUROS?
¿Se pagó con dinero del PP las indemnizaciones a las familias de las víctimas a las que fueron condenados los médicos militares?
Bárcenas tiene declarado que la defensa de los imputados en el caso Yak-42 se pagó con dinero negro, y que él entregó el importe en mano a Federico Trillo. Por su parte Trillo siempre ha negado que el partido pagara a los abogados de los acusados. Si bien Bárcenas no concretó cantidades, en sus “papeles” aparecen anotaciones de pagos a Trillo por valor de 51.000 euros entre julio de 2003 y julio de 2006.
Animaría a Luis Bárcenas a que explicara si tiene conocimiento de que el PP hubiese participado en el pago de las indemnizaciones; si hubo alguna salida, en los meses de marzo a mayo de 2.010, de la caja A o de la B hacia la Hermandad de Veteranos de las Fuerzas Armadas. Digo “si tiene conocimiento” porque justo en esa época dio de baja como militante y senador, pero no sería extraño que la decisión se hubiera tomado antes o tuviera conocimiento de ello.



