LA FALSA ACUSACIÓN CONTRA LOS MÉDICOS MILITARES
El ministro de Defensa José Bono y AFATY, la principal asociación de familiares de las víctimas del accidente aéreo del Yak-42, conocían y ocultaron la no intervención de los médicos militares españoles en la identificación de los cadáveres y la responsabilidad exclusiva, repito, exclusiva, de los forenses turcos en el revoltijo de restos en los féretros.
Tuvieron ese conocimiento a raíz de los primeros cotejos de ADN llevados a cabo en Estambul en la primavera de 2004. No sólo conocieron de la inocencia de los médicos españoles sino que tanto el ministro Bono como los principales representantes de los familiares lanzaron, y siguen lanzando, despiadadas acusaciones contra los médicos condenados, a sabiendas de su falsedad.
Esta imputación que hago, que sé muy grave, la baso en lo revelado por el propio José Bono, no en un acto de contrición, de remordimiento, no; ha sido a través de su “legado digital”, porque este tío además de perverso no es tan espabilado como quiere hacer creer.

Carlos Ripollés, presidente de AFATY, la asociación mayoritaria de familiares, y Leopoldo Gay, abogado de la asociación.
A VER SI CONSIGO EXPLICARME
En la elaboración de las actas de entrega de los cuerpos en Trabzon participaron miembros de la fiscalía turca, forenses turcos y los generales españoles Beltrán y Navarro, nunca los otros dos médicos militares desplazados, los patólogos, finalmente condenados como cómplices del general Navarro.
En las actas se indicaba la existencia de 75 bolsas con otros tantos cuerpos, que pasaron a ser 74 después de reunir los contenidos de las bolsas 37 y 42, en la 37, y otra bolsa, la n.º 76, con nueve restos independientes.
De los cadáveres y restos se tomaron 75 + 9 = 84 muestras, ya que la muestra tomada al contenido de la 42 se conservó con esa numeración. Un mes después se encontraron nuevos restos en un último rastreo del monte Pilav y se añadió la nueva muestra, la n.º 85.

Izda. Bolsas y restos. Dcha. Muestras.
A España se le adjudicaron 62 bolsas, una por cada víctima española, con 32 cadáveres “identificados” por métodos secundarios de identificación poco fiables (chapas personales, documentación,…), y 30 cadáveres dados como “no identificados”, pero “comprometiéndose” los generales españoles a que se completaría su identificación en España.
Las bolsas 37 y 42, unidas en la 37 o de nuevo individualizadas, se adjudicaron a Ucrania, y la bolsa 76 con los 9 restos no constaba en las actas dónde fue a parar.

Los medios de comunicación ya reflejaron la presencia de los nueve restos y la unificación de dos bolsas.
UN INCISO
Aquí un paréntesis para romper con ese “teatrillo” montado en las oficinas de la morgue: no es creible lo del compromiso de los generales españoles con fiscales turcos y representantes ucranianos, porque ¿qué hubiera pasado si se hubieran completado esas identificaciones en España y se hubieran detectado errores con víctimas ucranianas?, ¿se hubiera realizado un intercambio de restos con Ucrania?, ¿directamente entre España y Ucrania, o intermediados por la fiscalía turca?. El escándalo hubiera sido internacional y la credibilidad de la justicia turca por los suelos: ergo, el primer interesado en no terminar las identificaciones era el gobierno turco, el de Erdogán.
Y LLEGARON LOS SOCIALISTAS…
Al llegar los socialistas al gobierno salieron a la luz las actas de entrega de los cadáveres ante lo cual familiares y ministro de Defensa acordaron con la fiscalía turca y el Instituto Forense de Estambul llevar a cabo unos cotejos del ADN de las muestras conservadas en el Instituto de Estambul con el de las muestras tomadas a familiares de las víctimas desplazadas a la capital turca.
Y LLEGARON LOS RESULTADOS DE LOS COTEJOS…
En los primeros cotejos se estudió el ADN de familiares de 39 víctimas y se comparó con las 85 muestras guardadas en el Instituto. El Instituto Forense de Estambul envió los resultados de las pruebas de ADN a la Fiscalía turca,la cual tras incorporar los informes a sus diligencias remitió copias a los abogados de los familiares de las víctimas en España.

Camino seguido por el informe de los primeros cotejos de ADN elaborado por el Instituto Forense de Estambul (Adli Tip Kurumu)
El documento enviado por el Instituto turco se limitaba a relacionar la muestra tomada a un familiar, con un número, el de la bolsa que contenía los restos mortales con el perfil genético más próximo al de ese familiar, pero no incluía indicación alguna sobre posibles errores, ya que los turcos ignoraban quienes fueron los receptores de los cadáveres.
¡Y COGE, Y PAM !, LA INVESTIGACIÓN DEL ÁTICO A TOMAR POR EL CULO
Ahora, en otro inciso, me adelanto y meto en escena a Carlos Ripollés, el que fue presidente de AFATY, la asociación mayoritaria de familiares de las víctimas del accidente aéreo. A muchos les sonará su nombre con motivo de los últimos audios de José Manuel Villarejo, porque ahí estaba Ripollés, de chachara con el ex comisario, quien le contaba que Bono amenazó con sacar papeles del accidente (“que saco lo del Yak”) si continuaba la investigación de los dos áticos en Estepona que le regaló un constructor. “¡ Y coge , y pam !, la investigación del ático a tomar por el culo”.

LA ASOCIACIÓN DE FAMILIARES INFORMÓ DE LOS RESULTADOS

Tras el paréntesis volvemos a lo de los cotejos de ADN. Una vez traducidos los informes en España, Carlos Ripollés los hizo públicos en rueda de prensa, y de sus explicaciones se podían arrancar unas deducciones alucinógenas, que, por lo menos a mí, me generaron migrañas y el recalentamiento de un puñado de neuronas. Pruebe quien sea a razonar, con los datos disponibles entonces, los siguientes puntos publicados, pruebe y verá:
1- En al menos cuatro de los casos analizados las bolsas incluían restos de más de un cadáver (no sólo de militares españoles, sino también de miembros de la tripulación ucraniana). Gorka Moreno (El Periódico de Aragón 26-06-04) y M. González (El País 25-06-04).
2- En un caso, están mezclados miembros de un militar español con otros de una azafata. (G.M. El Periódico de Aragón 26-06-04).
3- Restos de alguno de los militares españoles aparecen repartidos en varios ataúdes (M.G. El País 25-06-04), y al menos un cadáver estaba repartido entre 3 ataúdes (M.G. El País 26-06-04).
4- Restos, incluso de tripulantes ucranianos, estaban dispersos en varios féretros. (M.G. El País 26-06-04).
5- 22 de las comparaciones de ADN realizadas a familiares de 39 víctimas no se correspondían con los cuerpos que se les había entregado y las otras 17 sí coincidían. (ABC, y la totalidad de la prensa)
6- De los 22 errores, 21 corresponden a los 30 cuerpos que estaban sin identificar en el acta de la fiscalía turca, El País concreta: “Hay nueve familias con militares pertenecientes a este grupo que no han entregado su ADN«. (M.G. en El País, Agencias en Diario de Navarra y otros)
7- Se confirmó que se erró en uno de los cuerpos que se identificaron antes de las 2.30 h del 28 de mayo de 2.003 (es decir, uno de los dados como identificados en el Acta de entrega). (Agencias en Diario de Navarra, Madrid Press….)
8- La Asociación, a pesar de todo, tenía la “impresión” de que todos los cuerpos de militares españoles estaban en el país.
INEXPLICABLES RESULTADOS
Las cuatro primeras precisiones dadas a la prensa por Carlos Ripollés eran complicadas de asimilar teniendo en cuenta los resultados posibles e imposibles que se podían esperar en estos cotejos.
1. En Trabzon, de las 75 bolsas se tomaron 75 muestras, una por cada bolsa, de manera que los 75 perfiles genéticos que se obtuvieran deberían ser todos diferentes entre sí, ya que la muestra se toma del mayor de los restos en la bolsa, pues se considera que todo corresponde al mismo cadáver.
2. Si un cadáver estuviera repartido en más de una bolsa, pasaría inadvertido hasta la exhumación.
3. Si hubiera ocurrido que de las 75 muestras, procedentes de las 75 bolsas, dos o más tuvieran el mismo perfil genético porque procedieran de un mismo cadáver que estuviera repartido en más de una bolsa, no se tendrían 75 perfiles, sino 74 o menos.
EL ERROR N.º 22, ENTRE LOS “BIEN IDENTIFICADOS”
Los puntos 5 a 8 se refieren a la existencia de un error de identificación, dentro del grupo de las 32 víctimas dadas por bien identificadas en el acta. Denunciado por el señor Ripollés en aquella entrevista, y reflejado por la totalidad de la prensa, se silenció desde el día siguiente, y de no dar explicaciones por ese error de identificación, o “de comunicación”, se pasó a su inclusión en el grupo de los 30 cuerpos dados como no identificados en el acta turca; pero que conste: el error no fue desmentido por ninguno de los diarios, ni por la asociación de familiares.
BONO GESTIONANDO LOS RESULTADOS DE LOS COTEJOS

Sucedió, ni más ni menos, que Bono pasó a “gestionar” los resultados de los cotejos de ADN.
BONO CARGA CONTRA LOS MILITARES
Por un lado, el mismo día que se recibieron los resultados, el Consejo de ministros aprobó los cambios en la cúpula militar propuestos por Bono, cesando al JEMAD, al JEME y al JEMA, sin que cupiera establecer una “relación de causalidad” ya quese trataba según el ministro de “una casualidad”, una coincidencia en el tiempo, aunque no lo viera así la Asociación de Militares Españoles (AME) cuyo presidente calificó esa simultaneidad de «canallada».
BONO INFORMA AL PARLAMENTO
Por otro lado, Bono «ordenó a su Gabinete Técnico», dirigido por el General Bretón, que le preparase la información necesaria para comparecer en el Parlamento e informar de los resultados de los cotejos de ADN. Su única intención era la de «contribuir a la verdad y a la transparencia».

LA COMPARECENCIA DEL MINISTRO JOSÉ BONO
La comparecencia del ministro ante la Comisión de Defensa del Congreso tuvo lugar el día 7 de julio. Bono, escudándose en la documentación “elaborada por su Gabinete Técnico”, pasó una información “tuneada” y moldeada a su interés. Dijo el ministro en su comparecencia:
1 – «El equipo especialista de la Guardia Civil, que, como les dije, estaba alertado, no se consideró oportuno que fuese a hacer las pruebas a Turquía, y no se consideró oportuno por el equipo médico español que estaba en Turquía».
Mentira cochina: el teniente general Luis Alejandre, JEME con Trillo, informó en el juicio contra los tres médicos militares que el mismo día del accidente él en persona le ofreció al ministro el equipo de identificación de la Guardia Civil, pero que Trillo se lo rechazó diciendo que el equipo que se llevaba tenía «mucho rodaje».
2 – «Todas las pruebas de ADN correspondientes a las autopsias hechas por el equipo de médicos turco son correctas y los 22 casos incorrectos corresponden a los exámenes e identificaciones hechos por el equipo español«.
Así se las gastaba este ministro con sus funcionarios. ¿Dónde quedó el error descubierto en los cotejos de ADN, perteneciente, según el señor Ripollés, al grupo de los cadáveres dados por bien identificados en el acta turca? El 25 de junio fue el primer y el último día que se habló de ese error de identificación, y lo hizo el señor Ripollés, con lo que a partir de entonces, y sin que nadie lo corrigiera o diese una explicación, el error «desapareció» y pasó a ser uno de «los 22 errores del equipo médico español«, siendo el ministro de Defensa el que introdujo ese despiadado estribillo. ¿Por qué traslada el ministro el error al grupo de los dados por no identificados en el acta turca? ¿Por la información que le aportó «su Gabinete Técnico»?
3 – El político del PP, Eduardo Zaplana, había pedido información documentada de los cotejos de ADN y el ministro compareciente se la dio. «Aquí tienen las pruebas del Instituto Forense de Estambul, donde se acreditan los errores que pueden SS.SS examinar«.
Eran las dos y media de la tarde de un día de julio en Madrid, y si lo que el ministro aportó era documentación técnica, tanto fuera la original, «la fetén», como otra, más sencilla y entendible que hubiera preparado su Gabinete Técnico, difícilmente alguien se arrimara a esos papeles para compulsarlos.
4 – En contestación al diputado del PP López-Amor García: «Si en algún dato que he dado no como apreciación hubiera mentido, demuéstrelo ligeramente y me voy del ministerio. Yo no miento y esto no se puede decir de esta manera de todos los comparecientes de esta Comisión siempre que se ha reunido».



Soy hermana del cabo primero del ejército del aire Vicente Agulló Canda, uno de los militares fallecidos en el Yak 42. He llegado a este blog de casualidad.
Casi 20 años después siguen saliendo a la luz detalles espeluznantes que ponen al descubierto el mal hacer y las terribles falsedades con las que engañaron a los familiares los máximos responsables políticos, militares y hasta miembros de la asociación como Ripollés en los audios de Villarejo, y a saber cuantos más que hoy permanecen no se sabe donde en absoluto silencio.
Que en enero de 2017 Rajoy y Cospedal sacaran de la manga el Informe del Consejo de Estado que responsabilizaba al Ministerio de Defensa del todo lo ocurrido entorno al Yak 42, y lo lanzaran a los medios de comunicación sin avisar antes a las familias (o igual alguno sí lo sabía y estaba planeado) acabó siendo una mezquindad. La mayoría de los familiares en ese momento, 14 años después, no sabían qué objeto podía ese informe sorpresa y puede que a día de hoy no lo sepan.
Lo que debería ser un Informe que abriera una luz a la Justicia, fué toda una carambola de villar a cargo de Rajoy y Cospedal para impedir que Trillo, (que en ese momento anunciaba su regreso de la embajada de Londres y aspiraba a otro cargo bien remunerado) PRESIDIERA el mismo Consejo de Estado que emitía el informe, del que era letrado por oposición desde 1979, pero en el que ya resultaba molesto por sus artes despachando de la corrupción al partido, a sus compañeros y a él mismo, además de la mochila con los 62 muertos.
Qué mejor que lanzar el informe a los perros de la opinión pública y a las familias que exigían con indignación su inhabilitación. Así se libraban de negarle la presidencia del Consejo de Estado a quien había sido un peligroso estratega jurídico despachando la corrupción del partido, que además había sido Ministro, presidente del Congreso de los diputados, y se consideraba con méritos y derecho a serlo. Pero con ese informe responsabilizándole se conformaría en silencio con su plaza, y ellos salvaban a su amigo de la inhablitación.
El próximo año hará 20 años de lo que parece un golpe de Estado perpetrado por los máximos responsables desde las instituciones políticas y militares que por la avaricia y cobardía empujaron a la muerte a 62 militares al servicio de España, después condenarles al miedo en los vuelos, enviarles a la muerte y traicionarles queriendo enterrarles como a perros abandonados.
Y por si fuera poco el trato a los familiares en los momentos de peor dolor, del que muchos no se dan recuperado. Desprecios y humillaciones propinados por los máximos responsables de las instituciones, para ocultar el mayor engaño de la historia de la Democracia a 62 familias y a todo el Estado.
Esta dolorosa y terrible historia que nos cuesta creer hasta a quienes la hemos vivido debería ser conocida con todo detalle por todos los ciudadanos que, ajenos y olvidados de todo ello, también han sido víctimas y han pagado con dinero las temeridades de aquellos a quienes han votado.
Desenmascarar a quienes se ofrecen con alegría como defensores y protectores de nuestro Estado de Derecho y se comportan como unos farsantes, traidores y cobardes, es lo que garantiza el funcionamiento de las Instituciones y cierta Seguridad Nacional.
Que vergüenza verles prodigarse de programa en programa de tv dando lecciones de moralidad, bien pensar y mejor hacer y no tienen escrúpulos en despachar a padres, madres y hermanos con cariñosos abrazos de oso para luego chantajear “que saco lo del Yak”.
Gracias por compartir información tan importante, delicada y trascendente. Ojalá algún día salga a la luz como se merece en honor a quienes sí se comportaron como héroes y para vergüenza de quienes de alguna manera les traicionaron.
https://www.youtube.com/watch?v=GLX5q_cDDZQ&feature=share&si=ELPmzJkDCLju2KnD5oyZMQ