ØYVIND VINDENES Y TORE IDSØE
La noticia publicada en la NRK noruega el día siguiente al accidente aéreo contaba que el otoño anterior se había enviado a Kabul, “con el mismo avión YAK-42”, a un grupo de desactivadores noruegos al mando del capitán Øyvind Vindenes, quien se refería a la mala experiencia pasada en el vuelo: ruidos intensos, paneles sueltos y la pérdida de aceite por el motor, llegando los tripulantes del avión a “admitir que los motores debieran haberse cambiado antes del vuelo”. “El miedo en ese viaje fue mayor que el de lidiar con minas y explosivos en Afganistán”.
Las críticas llevaron a Noruega a romper la cooperación “con la empresa”, refiriéndose con ello la NRK a NAMSA, agencia logística de la OTAN, a través de la que los países nórdicos, al igual que España, tramitaban el contrato de los vuelos con las aerolíneas.

Izda. Artículo de la NRK con referencia al capitán Vindenes. Dcha. Teniente coronel Tore Idsøe.
Tore Idsøe, entonces portavoz del Cuartel General de Operaciones Conjuntas en Stavanger,en la misma noticia reconoce que era difícil tener un control sobre los vuelos de transporte: “se encargan los vuelos a través de compañías de transporte internacional, pero estamos a merced de esas empresas y sus valoraciones en cuanto a los aviones alquilados”.
La noticia de la NRK es primera y la única referencia al capitán Vindenes que se consigue encontrar.
NORUEGA COMPRÓ AVIONES
El inspector general de la Real Fuerza Aérea Noruega, Stein E. Nodeland, anunció su intención de que los soldados noruegos “volaran en aviones noruegos donde quiera que estuviesen”, y el ejército noruego se lanzó a la compra de varios aviones de transporte militar.

El último de los cuatro aviones de este tipo adquiridos por el ejército noruego entre 2008 y 2010, un avión de transporte militar C-130J Super Hércules turbohélice de cuatro motores se estrelló contra la cara occidental del monte Kebnekaise cerca de Kiruna, en Suecia, el 15 de marzo de 2012.

C-130 de la Fuerza Aérea Noruega similar al accidentado. Dcha. Monte Kebnekaise contra el que se estrelló el avión noruego.
CAUSA DEL ACCIDENTE NORUEGO
El control aéreo sueco había dado a la tripulación una autorización para volar a baja altura, y los pilotos configuraron el avión en modo táctico, a pesar de que no estaban realizando una operación táctica.En este modo, el avión quedaba fuera del espacio aéreo controlado y el sistema de alerta de proximidad al terreno quedaba anulado, lo que significa que los pilotos no serían alertados del riesgo de colisión con el terreno en el caso de un vuelo muy bajo.
Se estrelló, provocando la explosión una avalancha. Fallecieron los cinco tripulantes, encontrándose restos humanos en la zona de la avalancha.
JOSÉ BONO EN EL CONGRESO
José Bono, con toda la información de que disponía como ministro de Defensa soltó en el Congreso que:
- El capitán noruego Vindenes “había volado en septiembre de 2002 en este mismo avión que se estrelló”.
- Vindenes se quejó a su gobierno haciendo constar que “temió por su vida”: “La experiencia fue más preocupante para mí que la desactivación de minas y explosivos en el Afganistán de la guerra”.
- “Noruega tras recibir las quejas, inspeccionó y rescindió el contrato con el Yakovlev”.
- Recalcaba Bono: “Les recuerdo que su queja se refería al mismo avión, exactamente al mismo, que llevó a la muerte a los 62 soldados españoles en Trebisonda”.
Notamos que Bono insiste en la coincidencia del avión: “había volado en este mismo avión que se estrelló”, “su queja se refería al mismo avión, exactamente al mismo”.

No se podía dudar de lo informado por un ministro que era el hombre mejor informado de España: había pasado más de un año del accidente, llevaba más de tres meses como ministro de Defensa, tenía los servicios de información militar, el CNI…, y sobre todo, ¿por qué iba a deformar la realidad?
EL PERIODISTA ÍÑIGO ADÚRIZ EN PÚBLICO

En mayo de 2010 el periodista Iñigo Aduriz en Público concretó las quejas del capitán Vindenes:
1. La Audiencia Nacional había incorporado al sumario sobre el contrato del Yak-42 la declaración que el capitán Vindenes había hecho a un tribunal noruego en octubre de 2009.
2. “Al igual que en el caso de España, el Yak-42 en el que viajó transportó carga pesada y pasajeros en la misma cabina”.
3. Que la declaración de ese capitán podría ser determinante para la condena a los militares imputados por homicidio imprudente por la contratación del vuelo del Yak-42.
4. Que los pilotos bebieron vodka y cerveza abiertamente
5. Que durante el vuelo contenedores ISO y vehículos no fueron sujetados debidamente por lo que la carga se movió al despegar, y uno de los contenedores de 8.900 kg se desplazó hasta topar con uno de los bancos de pasajeros.
6. Que estaba muerto de miedo al volar en aquella chatarra del Yak-42, que hacía ruidos preocupantes y tenía paneles sueltos.
FALSO E IMPOSIBLE
Lo relatado en el artículo de Íñigo Aduriz es FALSO, y además es imposible:
1. El Yak-42 es un avión de pasajeros, no un avión de carga.
2. En el Yak-42 los pasajeros no pueden coincidir con la carga ya que sucabina está preparada para transportar pasajeros exclusivamente.
3. Es imposible observar paneles sueltos, que sí pueden observarse en un avión de carga.
4. Los “ruidos preocupantes” se escuchan en un avión de carga donde el ruido puede llegar a ser estruendoso, atronador. Los aviones de pasajeros se diseñan para amortiguar el ruido en cabina de manera pasiva, con materiales absorventes, espuma, caucho…, para revestir paredes y suelos en la cabina, y/o activa, jugando con fuerzas y presiones del propio avión para contrarrestar el ruido y las vibraciones. Taponcitos en las orejas es lo que nos recomendaban cuando nos metíamos en la barriga de un Hércules.
5. Más creíble es lo del vodka y la cerveza, pero en la cabina de mando de un avión de carga, donde con frecuencia asoma el jefe del grupo transportado y hasta algún ministro de Defensa si anda por allí.
VIAJAR EN UN AVIÓN DE PASAJEROS

Yak-42 de UMAir accidentado en Turquía. Dcha. Secciones transversal y longitudinal. 120 plazas. ¿Dónde se emplazarían los contenedores de los que habla el periodista Iñigo Aduriz?, ¿Y los paneles sueltos?, ¿y los ruidos insoportables?…

Cabina de pasajeros de Yak-42. Asi viajaban los militares fallecidos en Turquía.
VIAJAR EN UN AVIÓN DE TRANSPORTE

Paneles, ruidos,carga junto a los pasajeros, contenedores ISO, vehículos…, a los que se refiere Vindenes, nos hablan de la cabina de un avión de carga. Nos hablan de esto: paquetería con pasajeros.

Y de esto: tuberías, cables, cajas de registro…

Y de esto: paneles, falsos techos, lonas…

Y de esto: contenedores, cinchas, cintas de amarre, suelos especiales, asientos adaptados.
AVIONES DE TRANSPORTE VS AVIONES DE PASAJEROS
Noruega, como casi todos los paises, aprovechaba aviones de transporte para trasladar pequeños contingentes junto con cargamento diverso. Esos aviones podían ser propios o contratados casi siempre a través de NAMSA, la agencia logística de la OTAN.

Militares noruegos subiendo a un avión de transporte. Izda. Tropas embarcando en un Boeing C-17 Globemaster III. Dcha. Subiendo a un avión de transporte propio de la Fuerza Aérea noruega.
Los aviones de transporte militar que pueden ser de fabricación rusa, Ilyushin-76, Antonov; americana, Hércules, Boeing C-17; o europea, A-400M, son aeronaves de carga usadas para transportar tropas, equipamientos, vehículos militares, evacuaciones médicas, antiincendios… y que tienen capacidad para volar fuera de las rutas comerciales, aterrizar y despegar en pistas cortas, o sin preparar, o destrozadas, o de tierra, o en el desierto, o en el hielo.
Esos aviones nada tienen que ver con los aviones comerciales de pasajeros, de fabricación rusa, un Tupolev, un Yak-42, o americana o europea, como un Boeing o un TriStar L1011 entre otros, que son aviones dedicados exclusivamente al traslado de pasajeros.

Ilyushin-76. Dcha. Aterrizaje en el hielo, sobre el Glaciar Unión, en la Antártida.

Boeing C-17 Globemaster III. Dcha. Utilizado en la evacuación masiva de afganos de Kabul
VINDENES Y EL AVIÓN
- El capitán Vindenes relató, sin duda, su experiencia en un avión de carga, quizás un Ilyushin Il-76, pero nunca en un Yak-42.
- Repercusión judicial: ¿qué influencia tuvo ese testimonio en el sumario por la contratación de los vuelos?
- Repercusión social: esta falsedad, 20 años después, la siguen manteniendo el señor Bono y algunos familiares de las víctimas.
- Entonces, ¿de dónde surgió el falseamiento?, ¿de Defensa?, ¿del ministro Bono?, ¿de los medios de comunicación?, ¿del capitán Vindenes?, ¿del periodista Aduriz?, ¿de los familiares de las víctimas?
ÍÑIGO ADÚRIZ Y PÚBLICO
El periodista Adúriz nos dice en su artículo que la Audiencia Nacional había incorporado al sumario sobre el contrato del Yak-42 la declaración que el capitán Vindenes había hecho a un tribunal noruego en octubre de 2009.
A ver, Íñigo, tío listo, ¿llegaste a ver el documento o fue una confidencia verbal de una “fuente de Defensa o de la Audiencia bien informada”?, ¿la contrastaste?, ¿no sería por casualidad una filtración interesada y picaste como un pardillo?, porque tú mismo lo dices: “la declaración de Vindenes puede ser determinante para la condena a los cinco altos mandos militares españoles imputados por homicidio imprudente por la contratación de los vuelos del Yak-42”, y convendremos que había gente interesada en la condena de esos militares.
JOSÉ BONO Y VINDENES
No desaprovechó ocasión José Bono para rememorar la experiencia sufrida por el capitán Vindenes en radios, periódicos e intervenciones públicas de todo tipo. Le ha invocado en todos los medios durante veinte años, haciendo a Vindenes más famoso en Salobre que en su pueblo, donde es un perfecto desconocido.
Repase cualquier declaración del político socialista y comprobará que el asunto Vindenes, a día de hoy, sigue sin caérsele de la boca.


