Hace pocos días, el socialista José Bono ha colgado en internet su “legado digital” a través de la Fundación Pablo Iglesias. El legado consta de más de 20.000 documentos entre actas, comunicaciones, cartas, fotografías, discursos y escritos.
Así como la piedra Rosetta, se usó para descifrar el lenguaje jeroglífico, alguno de los archivos del señor Bono nos sirve para descubrir aspectos ocultados en el caso Yakovlev.
NÚMERO DE VÍCTIMAS
En el accidente aéreo del Yak-42 murieron 75 personas: 62 militares españoles, 12 tripulantes ucranianos (dos tripulaciones de seis personas cada una) y un inspector de vuelo (flight manager) de la aerolínea ucraniana, de origen bielorruso, con quien no se contaba en un principio, pues se subió al avión en una de sus escalas, posiblemente Bishkek.

Izda. Factoría FRIBALAS usada como morgue. En las dependencias superiores firmaron las actas de identificación y de entrega de los cuerpos, los fiscales de Trabzon y los forenses turcos con los generales Beltrán y Navarro. No estuvieron nunca presentes en la firma los patólogos españoles. Dcha. Patólogos y enfermeros españoles se limitaron a inspeccionar y tomar notas sin manipular los cuerpos por orden expresa del fiscal Cobanoglü y sin participar en su identificación.

El País dio a conocer la existencia de las actas firmadas en Turquíael 2-03-2004
FRAGMENTO DEL ACTA

Fragmento del acta traducida y con numeración de paginado del juzgado en la esquina superior. Texto se puede leer al final de esta entrada.
En su portal de noticias, el Ministerio para la gestión de las emergencias de Ucrania (Ministry for management of emergencies), transmitió en su país detalles sobre el accidente aéreo y dio el listado de los fallecidos a las 11 h. del día 27 en el que ya se incluyó al bielorruso Dmitri Molochka, pero los funcionarios ucranianos desplazados a Turquía con anterioridad y que habían iniciado su trabajo en la morgue a las 08:30, no se enteraron hasta pasado un tiempo, de manera que a la hora de la firma del acta con los españoles no se contaba con el bielorruso.
En el acta se distinguen 62 cadáveres de nacionalidad española, de los que 32 se dan como identificados por métodos secundarios (chapas de identificación, uniformidad, alianzas, tatuajes…), son los numerados como 2, 10, 15, 16, 19, 20, 21, 24, 25, 28, 31, 32, 33, 34, 38, 39, 46, 47, 52, 54, 57, 58, 59, 63, 65, 66, 67, 68, 70, 72, 73 y 74.
Los 30 cadáveres restantes no pudieron ser identificados visualmente y son los que ocupaban las bolsas número 1, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 11, 12, 13, 14, 17, 18, 22, 23, 35, 41, 43, 45, 50, 53, 55, 56, 60, 62, 64, 69, 71 y 75.
RESUMIENDO EL CONTENIDO DEL ACTA
- A la hora de la firma de las actas no se contaba con la presencia del inspector de vuelo bielorruso, Dmitri Molochka.
- Se unieron las bolsas n.º 37 y 42 por pensar que contenían las partes de un único cadáver.
- Se desconocía la nacionalidad del cadáver n.º 36, que después se averiguó que correspondía al copiloto de la tripulación en activo, pero sentado en la cabina de pasajeros.
- Se encontraron 9 restos desparejados, que se introdujeron todos en una misma bolsa, la n.º 76, sin que en el acta se diera a conocer su destino.
- Se asignó la nacionalidad española a 62 cuerpos, 32 dados como identificados por datos secundarios y 30 como no identificados.
Todo eso en las actas firmadas en la morgue de Trabzon, porque diez días después de la repatriación de las víctimas, en un rastreo de la zona del accidente se encontró un nuevo resto, el n.º 10, del que se tomó una muestra y del que se desconoce su nacionalidad.

ACTAS UCRANIANAS
Del mismo modo que se firmaron unas actas de identificación y entrega de los cuerpos de las victimas con representantes españoles, también se firmaron unas actas similares para la repatriación de las 13 víctimas de la aerolínea. Por los ucranianos una de las firmas corresponde a Oleksandr Orda, viceministro de Salud de Ucrania y la otra a Yurii Kordianyn, director de Aviación Civil. La firma de esas actas fue sólo horas después de las españolas, en concreto a las 16:00 hora local del 28-05-2003

Pantallazo de una parte del acta firmada por las autoridades turcas con los delegados ucranianos. Se observa la firma de los forenses turcos (azul), lo cual sólo es explicable en el caso de la entrega de los cadáveres sin identificar. No firman los forenses de Trabzon.
COTEJOS DE ADN DE FAMILIARES Y MUESTRAS DE LAS VÍCTIMAS
En mi anterior entrada ya expliqué que hubo dos tandas de cotejos genéticos y cómo se organizaron. Vamos con los resultados de la primera tanda.
UNAS POR VALIJA DIPLOMÁTICA Y OTRAS EN AVIÓN
El 17 de mayo de 2004 se tomaron en Turquía muestras a 37 familiares de 30 víctimas. A esas muestras se añadieron otras 11 de familiares de 9 víctimas, que estaban retenidas en el Instituto forense y que habían llegado de Madrid por valija diplomática, según el procedimiento acordado con las autoridades anteriores de Defensa. La primera tanda de cotejos se realizó por tanto con familiares de 39 víctimas.
LA ASOCIACIÓN DE FAMILIARES INFORMÓ DE LOS RESULTADOS
Los informes de los cotejos fueron recibidos en España sin traducir, en turco, y una vez traducidos, Carlos Ripollés, presidente de la Asociación, los hizo públicos y de sus explicaciones a la prensa se pueden apartar las siguientes puntualizaciones:
1- En al menos cuatro de los casos analizados las bolsas incluían restos de más de un cadáver, no sólo de militares españoles, sino también de miembros de la tripulación ucraniana.Gorka Moreno (El Periódico de Aragón 26-06-04) y M. González (El País 25-06-04).
2- En un caso, están mezclados miembros de un militar español con otros de una azafata. (G.M. El Periódico de Aragón 26-06-04).
3- Restos de alguno de los militares españoles aparecen repartidos en varios ataúdes (M.G. El País 25-06-04), y al menos un cadáver estaba repartido entre 3 ataúdes (M.G. El País 26-06-04).
4- Restos, incluso de tripulantes ucranianos, estaban dispersos en varios féretros. (M.G. El País 26-06-04).
5- 22 de las comparaciones de ADN realizadas a familiares de 39 víctimas no se correspondían con los cuerpos que se les había entregado y las otras 17 sí coincidían. (ABC, y la totalidad de la prensa)
6- De los 22 errores, 21 corresponden a los 30 cuerpos que estaban sin identificar en el acta de la fiscalía turca, El País concreta: “Hay nueve familias con militares pertenecientes a este grupo que no han entregado su ADN«. (M.G. en El País, Agencias en Diario de Navarra y otros)
7- Se confirmó que se erró en uno de los cuerpos que se identificaron antes de las 2.30 h del 28 de mayo de 2.003 (es decir, uno de los dados como identificados en el Acta de entrega). (Agencias en Diario de Navarra, Madrid Press….)
Resultaba imposible, no ya contrastar, simplemente asimilar aquellos datos con la información que constaba en las actas: un militar repartido en varios féretros, restos de una azafata ucraniana en España, 21 errores entre los cuerpos dados como no identificados a falta de 9 por cotejar, restos de más de un cuerpo en el mismo ataúd…¿cómo habían podido obtener esos resultados sin exhumaciones, sólo con los cotejos?
LA COMPARECENCIA DEL MINISTRO JOSÉ BONO
La comparecencia del ministro ante la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados tuvo lugar el día 7 de julio. Se escucharon cosas interesantes al ministro:
1 – «Todas las pruebas de ADN correspondientes a las autopsias hechas por el equipo de médicos turco son correctas y los 22 casos incorrectos corresponden a los exámenes, identificaciones hechos por el equipo español«.
Así se las gastaba este ministro con sus funcionarios. ¿Dónde quedó el error descubierto en los cotejos de ADN, perteneciente, según el señor Ripollés, al grupo de los cadáveres dados por bien identificados en el acta turca? El 25 de junio fue el primer y el último día que se habló de ese error de identificación, y lo hizo el propio presidente de la Asociación, con lo que a partir de entonces, y sin que nadie lo corrigiera o diese una explicación, el error «desapareció» y pasó a ser “uno de los 22 errores del equipo médico español», siendo José Bono, el ministro de Defensa el que introdujo ese despiadado estribillo.
2 – El político del PP, Eduardo Zaplana, había pedido información documentada de los cotejos de ADN y el ministro compareciente se la dio. «Aquí tienen las pruebas del Instituto Forense de Estambul, donde se acreditan los errores que pueden SS.SS examinar«. Eran las dos y media de la tarde de un día de julio en Madrid, y si lo que el ministro aportó era documentación técnica, tanto fuera la original, «la fetén», como otra más sencilla y entendible que hubiera preparado su Gabinete Técnico, difícilmente alguien se arrimara a esos papeles para contrastarlos.
3 – «Quedan 23 familias sin que se les haya practicado la prueba de ADN. A fecha de hoy, 18 familias ya han solicitado hacerlo; por tanto, solamente 5 familias no lo habrían solicitado».
4 – En contestación al diputado del PP López-Amor García: «Si en algún dato que he dado no como apreciación hubiera mentido, demuéstrelo ligeramente y me voy del ministerio. Yo no miento y esto no se puede decir de esta manera de todos los comparecientes de esta Comisión siempre que se ha reunido».
2ª TANDA DE COTEJOS
Tras los resultados de los primeros cotejos, el ministro de Defensa, José Bono, ofreció en julio a los demás familiares el Instituto de Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses, en Madrid, para que no tuvieran que desplazarse a Turquía. Se tomaron muestras de familiares de otras 18 víctimas.
La identidad de las víctimas que restaban, se obtuvieron por deducción a partir de las identificaciones dadas por buenas en las actas firmadas por las autoridades turcas y los generales españoles.
Y LLEGÓ JOSÉ BONO CON SU LEGADO
Sorteando laureles y vómitos de miel se puede ir saltando por las carpetas del legado de Bono: ministro de Defensa, accidentes militares, accidente Yakovlev, hasta dossier identificación de cadáveres.
Lo primero que nos encontramos es un oficio del INTCF al Director General del Gabinete del ministro Bono, fechado el 31 de agosto de 2004


Roberto López, Director General del Gabinete del ministro Bono, y sumiso enredador manejado por su ministro, solicitó al INTCF una tabla con los resultados de ADN y una tabla de reasignación de los cadáveres de acuerdo con esos resultados. Fecha 31 de agosto de 2004
LAS TABLAS CON RESULTADOS DE ESTUDIOS GENÉTICOS
Según ese oficio, Defensa había solicitado al INTCF unas tablas con los resultados de los análisis y cotejos de ADN realizados, así como de reasignación de cadáveres de acuerdo con aquellos resultados.



La elaboración de estas tablas corrió a cargo de los biólogos del INTCF, que tuvieron el atrevimiento y la mala leche de asignar los cadáveres dados como “no identificados” en las actas firmadas en Trabzon al “equipo español”.
A ver, Antonio, ¿de qué equipo español hablas?, porque no hubo ningún equipo español identificador, tio listo. Las identificaciones, buenas o malas, en Turquía corren a cargo de los forenses turcos, de igual manera que si el accidente hubiera ocurrido en España correrían a cargo de forenses españoles; ¿o es que conoces algún caso en el que no haya sido así?
Los españoles no sólo no participaron en las identificaciones si no que el fiscal les prohibió tocar cuerpos o efectos personales de las víctimas. La columnita del “equipo identificador preliminar” te la podrías haber metido por donde te cupiera.
ANTES DE LAS EXHUMACIONES
En los casos de las bolsas 25, 39, 43, 72 y 75, presentan asociados 6 de los restos, que aquí denominan anejos: A-3 en la 25, A-4 en la 39, A-8 en la 43, A-5 y A-7 en la 72 y A-2 en la 75.
Las tablas se elaboraron antes de realizarse las exhumaciones, ya que el oficio tiene fecha 31 de agosto y las exhumaciones ordenadas por la juez Teresa Palacios se llevaron a cabo a finales de noviembre. ¿Qué había ocurrido?
LOS TURCOS HICIERON UN REPARTO “PROPORCIONAL” DE LOS RESTOS
Después de firmadas las actas por fiscales, forenses turcos y generales españoles, esos mismos forenses hicieron un reparto de los restos de la bolsa n.º 76 entre el resto de las bolsas; posiblemente no fuera un reparto aleatorio, si no un “reparto proporcional”; por ejemplo, en el cadáver n.º 43 se hace referencia a una amputación en pierna derecha desde la rodilla y se le introdujo el resto A-8 que posiblemente tenga relación con esa avulsión.
Ese reparto de los restos fue realizado por los forenses turcos que al menos tuvieron el detalle de anotar dónde los habían repartido, ya que si no, antes de las exhumaciones habría sido imposible saber que había algún anejo añadido a una determinada bolsa. Cuatro de esos restos fueron añadidos a cuerpos dados como “bien identificados” (bolsas 25, 39, 72), y los dos restantes a cuerpos dados por “no identificados” (bolsas 43 y 75).
LAS TABLAS DE REASIGNACIÓN DE CUERPOS


En las tablas de reasignación de cuerpos vemos que se desconoce el paradero del sargento primero Moreno Murciay, por otro lado, se desconoce a qué familia pertenece el cadáver n.º 75. Como, al parecer, no se habían realizado cotejos genéticos se aprovechó para asignar al cadáver n.º 75 la identidad de Moreno Murcia “por descarte” y enterrarle como tal. Pero Antonio, a la hora de hacer descartes sabes perfectamente que habría que incluir como posibles al grupo de las 13 víctimas no españolas. Mosquea, por lo menos a mí, que no hayas indicado esa posibilidad y se mantengan los interrogantes.
LO SABÍAN BONO, Y MARLASKA, Y GÓMEZ BERMÚDEZ, Y LOS FAMILIARES…
Lo sabía todo dios; lo sabían, lo taparon y, peor aún, lo manipularon, para responsabilizar a los tres médicos militares y exculpar a los forenses y fiscales turcos. Para vomitar.
MÁS MENTIRAS DEL JUEZ GÓMEZ BERMÚDEZ EN SU SENTENCIA
Como vemos en las tablas, el cadáver n.º 72, que se acompañaba de otros dos restos, los anejos A-3 y A-7, era “el cadáver con tres perfiles genéticos” y “con dos pies con botas de distinto número”, con el que se escandalizó a toda España y que se relacionó de forma interesada a una práctica negligente y descuidada de los médicos militares. Pues resulta, ya lo hemos visto, que los responsables de ese revoltijo en la bolsa n.º 72 fueron los estirados forenses turcos que se presentaron en el juicio sin ser llamados, y que fueron recibidos con el aplauso de los familiares de las víctimas.

Ömer Müslümanoglu y Bülent Sam, forenses de Estambul, fueron los responsables de las identificaciones redactadas en el acta y del reparto posterior de los restos entre las bolsas.
El cadáver n.º 72 correspondía al sargento Nve Hernández y estaba incluido en el grupo de cadáveres bien identificados.
El juez Gómez Bermúdez, para exculpar a los forenses turcos y responsabilizar a los médicos españoles, además de las falsedades introducidas en la sentencia, que ya indiqué en mi primera entrada (YAK-42: LA PREVARICACIÓN DEL JUEZ GÓMEZ BERMÚDEZ), situó la presencia de los dos restos en la bolsa de César Barciela González, “enterrado en el cementerio de Torrero de Zaragoza bajo el nombre de David González Paredes, juntamente con otras dos pequeñas partes de los cuerpos de dos de sus compañeros”.
Pues este juez fue el ponente del juicio por los atentados del 11-M; ahí lo dejo.
Texto del fragmento del acta, traducida al español, firmada en Trabzon para la repatriación de los restos de las víctimas: «…restos en la misma bolsa, en la bolsa número 37, aparte de esto hemos enumerado también los restos que han traído posteriormente y que se supone que pertenecen a varias personas, también hemos tomado muestras de estos restos para realizar después los análisis pertinentes de ADN, las hemos colocado también en las botellas y las hemos enumerado y las metimos todas en una bolsa, y esa bolsa la dimos el número 76, ha sido posible identificar algunos de los cadáveres gracias a los documentos de identidad encontrados en su ropa, y con la ayuda del equipo técnico español de los objetos personales que hemos encontrado encima de los cadáveres llegamos a la conclusión que 62 cadáveres son de nacionalidad española y 11 cadáveres de nacionalidad ucraniana, no hemos podido identificar la nacionalidad del cadáver número 36 y los restos unidos en la última bolsa número 76. Pero será posible una identificación concreta realizando el análisis de ADN y contrastando los resultados con los de sus familiares.
Hemos tomado muestras de los cadáveres supuestamente pertenecientes a la tripulación del avión para su análisis de ADN y también realizar el control de alcoholemia, sustancias tóxicas y estupefacientes en sangre y además tomamos muestras de los cadáveres con números 1,2,…».

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